lunes, 21 de septiembre de 2020

Capítulo 9 – Sorpresas.

 Ha pasado una noche desde que Max y yo salimos a cazar, luego de que mamá se enterara le prometí que no saldríamos a ninguna parte el día de hoy. En su lugar decidí acompañar a mis hermanas a la iglesia del pueblo. Decidí ir a la iglesia para observar el entrenamiento de magia de mis hermanas, con lo bien que va mi entrenamiento no me haría mal ver como son las clases de magia que imparte el sacerdote Rhais. Max me ha dicho que estoy avanzando rápido, más aún considerando que ya pude usar sin problemas mi primer hechizo, aun así, me molesta el hecho de que no siento avances en la siguiente parte de mi entrenamiento, puede ser que el Rhais tenga algunas pistas que me puedan ayudar un poco. Desperté a la misma hora que mis hermanas, aun podía sentir mis piernas palpitando del dolor por la caminata de ayer, me puse de pie y cambié mi ropa por una más cómoda, tomé una camisa y un viejo pantalón que utilizaba cuando tomaba mis clases de herbolaria con el señor Garit, recogí mi cabello en una trenza y fui a ver que mis hermanas estuvieran listas.