“¿Es
necesario que estés en alerta?”.
“No sabría
decirlo, he tenido un mal presentimiento desde que llegue a este lugar”.
“¿Un mal
presentimiento?”.
Max se
quedó en silencio mientras miraba hacia las profundidades del bosque, parecía
como si intentara ver o escuchar algo.
“No es
nada, olvídalo”.
“Si tú lo
dices”.
Aunque en
realidad parece como si algo le preocupara decidí hacerle caso y dejarlo de
lado por ahora. Continuamos recogiendo hierbas hasta que el bolso que llevaba
conmigo se llenó. Para cuando terminamos habían pasado ya dos horas y el sol
empezaba a ocultarse. A pesar de lo que me dijo en ningún momento vi a Max
bajar la guardia, supongo que a pesar de su apariencia puede llegar a ser muy
dedicado cuando se mete en su papel de escolta.
“Creo que
esto es todo, deberíamos volver ahora antes de que se ponga más oscuro”.
“Está
bien”.
Empezamos
a caminar de regreso. Podía ver como los rayos de luz empezaban a desvanecerse
empezaban a desvanecerse poco a poco, para cuando salimos del bosque el cielo
ya se había tornado oscuro. Estoy casi segura de que mi madre estará preocupada
por mí.
“Mi mamá
me va a matar por volver tan tarde”
Sentí un
escalofrió recorrer mi espalda al imaginarme a mi madre enojada.
“Supongo
que es tu culpa por no venir más temprano”.
“Oye, ¿Del
lado de quien estas?”
“Bien,
bien, supongo que del tuyo. Por otro lado, aún tenemos que planear como haremos
para tus clases de magia”.
“Cierto,
quizá podemos salir del pueblo de vez en cuando, podemos hacer como que venimos
al bosque a recoger más hierbas, puedo decirle a mi madre que son para vender en
el mercado o guardar como reservas”.
“Me parece
bien”.
Cada vez
nos acercábamos más a la aldea, las noches en el prado se sienten muy frescas,
puedes sentir como las corrientes de viento vuelan libres mientras hace que los
pastizales se balanceen con gracia. En el cielo se pueden observar cuatro lunas
brillantes. Dos de ellas eran blancas, una de un brillante amarillo y la ultima
de un intenso rojo.
Mientras
caminaba me quedé observando la luna amarilla que se alzaba justo frente a mí,
y al verla no pude evitar recordar la escena que paso hace unas pocas horas. La
imagen de un ojo monstruoso que no podía sacar de mi cabeza. Aun mantengo mis
dudas de si lo que vi fue real o si Max en realidad es humano. No es del todo
raro encontrar a miembros de las razas bestias por el mundo, pero no es muy
común encontrarlos en las cercanías de nuestra aldea. En este reino existen
muchas historias de conflictos con ellas, así que las distintas tribus bestias
intentan mantener su distancia de los problemas de los humanos. A pesar de esto
los grupos que tiene un mayor parecido a los humanos como los altos elfos de
los bosques, los enanos de las montañas o los niños eternos de la zona central
del reino tienden a mezclarse entre las poblaciones humanas, aun así, suelen
existir conflictos entre estos y algunos grupos de humanos.
“Por
cierto, tu… ¿Eres humano?”
“¿Eh? ¿Por
qué lo preguntas? ¿No es obvio?”
“Perdón,
es solo que… tu ojo”.
“Oh, ¿lo
notaste?”
Asentí. Max
volteo a verme con una mirada triste, parecía como hubiera fallado en cumplir
con algo, quizá nadie debía de haberse dado cuenta de su ojo.
“Es un
regalo de mi madre, aunque como podrás notar realmente soy humano”.
Max se
mostraba tranquilo como antes, es bueno pensar que quizá solo es optimista por
naturaleza.
“Y ¿Qué es
lo que hace?”.
“Mmm…
Digamos que con el puedo ver mejor que con unos ojos normales, además puedo ver
rastros de vitalis en el aire, así
como rastros que la gente desprende. Así fue como supe de tu potencial con la
magia umbra.”
“¿Existe
algo así?”
“Por
supuesto, todos los seres vivos desprenden vitalis de sí mismos, y cuando este
tiene alguna afinidad elemental este mismo elemento se mezcla con el vitalis
que desprenden”.
El Vitalis. También conocido como poder
mágico, se dice que es la esencia de la vida y es lo que da poder a todo lo que
existe. Es gracias a este que podemos usar magia y fortalecernos para luchar
contra criaturas más poderosas que nosotros con las que normalmente no
podríamos combatir. Existen teorías de que todos los seres vivos pueden
almacenar grandes cantidades de vitalis dentro de ellos, pero nunca escuche
nada sobre que este se desprendía de nuestros cuerpos.
“¿Y cómo
se ve?”
“Mmm…
diría que es como cuando las polillas son atraídas por la luz, pequeñas
partículas elementales buscan entrar en contacto con el vitalis expulsado y se
mueven sin parar alrededor de este.”
“¿Y puedes
verlo todo el tiempo?”
“Solo
mientras uso estos ojos, aunque no suelo hacerlo demasiado cuando hay gente
cerca, mis padres siempre me advirtieron de eso”.
“Si, te
recomendaría que no lo hicieras en el pueblo, ya me lleve un buen susto por
eso. Procuraré que este sea nuestro secreto así que no te preocupes ¿Si?”
“Bien”.
Max empezó
a reír y mientras el prado empezaba a convertirse en un claro, llegamos a las
puertas de la aldea.
Se podía
observar una gran muralla de troncos rodeando el pueblo. Nos acercamos a la
puerta de la aldea cuando un guardia nos avistó desde el puesto de vigilancia
que se alzaba sobre esta. El guardia bajó rápidamente para recibirnos. Su
nombre es Jules, él ha sido el guardia de la puerta de la aldea desde que tengo
memoria, su familia ha sido la encargada de custodiar la puerta de la aldea por
generaciones, aunque el tiene una apariencia seria es una persona amable,
siempre me despide cuando salgo hacia el bosque y está pendiente de que vuelva.
Unos pasos detrás de el se encontraba un chico de mi edad, Edwin. El es el
hermano menor de Jules, lo conozco desde siempre, anteriormente solía jugar
junto a los demás chicos del pueblo, pero desde hace algún tiempo se queda
junto a su hermano entrenando para ser el futuro guardia de la aldea.
“Oye
Annette, estaba empezando a preocuparme. Creí que intentarías volver antes de
que el sol se pusiera, pensé que tendría que llamar a un grupo de búsqueda para
ir por ti”.
“Lo siento
Jules, es que pasaron algunas cosas y perdí la noción del tiempo”.
“Recuerda
que es peligroso estar fuera de noche, no deberías tomártelo tan a la ligera.
Por cierto ¿Quién es el chico?”
“Oh, él es
Max. Me lo encontré en el prado y estuvo acompañándome mientras buscaba hierbas
en le bosque”.
“Mmm… ¿Un
aventurero? No recuerdo haberte visto alguna vez por aquí”.
La forma
en que Jules se dirigía a Max hacia ver que no confiaba en él. Había escuchado
que Jules tiene algunos prejuicios contra los aventureros por ciertos
conflictos que tuvo en el pasado.
“Solo soy
un novato, soy nuevo por aquí también. Me perdí buscando el pueblo y terminé en
el prado donde me encontré con Annette”.
Max le
respondió con una sonrisa en el rostro, Jules le mostró una cara de disgusto.
Detrás de él pude notar como Edwin tenía una expresión extraña en su rostro
mientras miraba a Max.
“Bueno,
supongo que pasaras aquí la noche ¿No? Hay una posada no muy lejos de aquí,
solo sigue recto por aquí. La notaras enseguida en cuanto la veas”.
“No te
preocupes Jules, ya que él me estuvo ayudando todo el día, yo lo guiare por la
aldea”.
“Está
bien, entonces te lo encargo a ti Annette. Procura que no haga ningún alboroto
en la aldea por favor”.
“Te
preocupas demasiado. Bueno, nos vamos. Nos vemos luego entonces Jules. Adiós
Edwin."
“¿Eehh?
Oh, adiós…”.
“Nos vemos
Annette”.
Me despedí
de Jules y Edwin, por alguna razón Edwin parecía perdido en sus pensamientos,
no dijo nada ni quito esa expresión de su cara hasta el final.
Empezamos
a caminar por la calle principal de la aldea, mientras bajábamos por una
pequeña pendiente se podían ver algunos edificios comerciales a ambos lados de
la calle, estos eran negocios donde normalmente podrías ver gente caminando
durante el día. Mientras seguíamos caminando recordé que no le había preguntado
a Max por sus planes.
“Oye Max
¿Te quedaras en la posada del pueblo?”
“Eso creo,
espero que haya buena comida. Tengo mucha hambre”
“De ser
así podrías venir a cenar a mi casa, con eso puedo agradecerte por tu ayuda y
todo lo demás”.
“¿Estás
segura? ¿No deberías hablarlo con tu familia antes?”
“Todo está
bien, además mi madre no podrá regañarme si hay invitados en casa”
No pude
evitar sentir un escalofrió recorrer mi espalda al imaginar a mi madre enojada
al verme llegar tan tarde a casa.
“Entonces
la cena esta arreglada, espera ¿Tienes dinero para pagar la posada?”
“¿Qué?
¿Hay que pagar el hospedaje?”
“¡¡¿Pero
dónde diablos tienes tu sentido común?!!
Empiezo a
perder la esperanza en Max y su futuro como aventurero.
“Obviamente
tienes que pagar por tu hospedaje, también por la comida. De verdad ¿Cómo has
vivido toda tu vida?”
“Lo
siento, lo siento. En este momento no llevo dinero conmigo, solo tengo algunas
pieles de liebres de los vientos que cacé mientras viajaba hacia este lugar”.
“Bueno,
quizá podrías venderlas aquí en el mercado por la mañana y conseguir algo de
dinero. Eso nos deja sin otra opción, tendré que preguntarle a mi madre si
puedes quedarte en casa esta noche”.
“¿Enserio?
Me siento muy apenado por esto.”
Parecía
como si Max se fuera a poner a llorar de la vergüenza. De verdad no sé qué
pensar de él, se muestra tan firme y seguro como un aventurero, aunque por lo
que veo sigue siendo un niño como yo.
“Bueno
andando entonces”
Max
asintió y continuamos nuestro camino hasta que llegamos a mi casa. Mi casa se
encuentra en el borde de la sección oeste de la aldea. Aunque la aldea no es
tan grande como los pueblos de más al este o las pequeñas ciudades sigue
teniendo un tamaño considerable, un pequeño rio y campos de cultivo se
extienden dentro de los muros que la rodean. Al norte del pueblo cerca de los
campos de cultivo se encuentra la casa del alcalde, en la sección sur se
encuentra el mercado y la entrada del pueblo, mientras que en las secciones
este y oeste se pueden encontrar casas y pequeños comercios familiares.
Mi casa es
una pequeña vivienda de una planta, en la parte de atrás tenemos un establo
para nuestras vacas y caballos. Aunque mi padre es un comerciante mi madre se
dedica a vender leche y quesos en el pueblo. Aunque nuestra casa no es muy
grande tenemos una habitación extra que mi padre utilizaba como estudio.
Supongo que Max podrá quedarse ahí.
Abrí la
puerta de la casa cuando de pronto empecé a escuchar pasos de personas
corriendo hacia la entrada.
“¡MAMAAAA!,
ANNETTE ESTA EN CASA!!”
Melody, mi
hermana menor empezó a gritar justo cuando me vio entrar.
“¡¡Y TRAJO
A UN HOMBRE CON ELLAAAA!!”
Jane, mi
otra hermana y gemela de Melody continuó.
“¡¡QUIEREN
CALLARSE LAS DOS!! ¡¡VAN A MOLESTAR A TODOS LOS VECINOS!!”
Les grité
molesta y corrí hacia ellas, pero escaparon rápidamente.
“Lo siento
por eso, no suelo traer visitas a casa normalmente”.
“No te
preocupes, jejej…”
Max empezó
a reír con una cara de pena. En este momento me quiero enterrar en un agujero.
“Annette, ¿Qué
horas crees que son estas de volver, y que es todo ese alboroto que traen tus
hermanas?”
Mi madre apareció
caminando desde la cocina detrás de mí. Al girarme noté que tenía su mirada
seria, eso solo podía significar que estaba en problemas.
“Oh, una
visita, disculpa el alboroto. Mucho gusto mi nombre es Aria, soy la madre de
Annette”.
De pronto
su mirada seria cambio a una más tranquila y feliz, estoy a salvo por hoy.
“Mucho
gusto señora, mi nombre es Max”
“Max me
estuvo acompañando esta tarde en el bosque mientras buscaba hierbas, es un
aventurero nuevo en el pueblo, pero no tiene dinero para quedarse en la posada,
así que pensé que tal vez podría pasar la noche aquí”.
“Ara~ así
que es eso, pero el estudio de tu padre está lleno de cosas, no creo que
podamos acondicionarlo, a menos que quieras que duerma con-ti-go”.
“¡¡¡MAMÁ!!!”
Mi cara se
tornó completamente roja. Ahora de verdad quiero estar tres metros bajo tierra.
“Disculpa,
disculpa. Es solo que mi hija no suele traer visitas a casa normalmente, mucho
menos chicos. Ya estábamos pensando que no le interesaba nada de eso”.
“¡¡Mamá ya
para!!”
“No se
preocupe señora, si no es demasiada molestia yo podría dormir en el establo que
está detrás de la casa”.
“¿Estás
seguro? Sé que es verano, pero las noches siguen siendo algo frías”
“Estaré
bien, solo necesito una manta”
“¿Estás
seguro Max?”
Dudaba en
dejar a Max durmiendo en el establo, no es que piense que no podría dormir ahí,
pero me sienta mal luego de haberlo invitado a pasar la noche aquí.
“Esta
perfecto para mi”
Me
respondió con una sonrisa.
“Bien,
entonces empezare a preparar la cena. Puedes tomar un baño detrás del establo,
solo tienes que sacar un poco de agua del pozo que hay en el patio y ponerla dentro
del barril para calentarla”.
“Está bien”.
Mientras
Max salía hacia el patio y yo me puse a preparar la cena, mis hermanas se
quedaron observándolo por una ventana. Entonces Jane se volteó hacia mí.
“Hermana ¿Quién
es ese chico?”
“Alguien
que conocí en el prado esta tarde”.
Al decir
eso Melody hizo una mueca y también se giró hacia mí.
“¿No se molestarán
los otros chicos del pueblo si saben que esta aquí?”
“¿Qué? ¿Por
qué tendrían que molestarse?”
“Sigues
siendo tan siega como siempre”.
“¡¿Cómo que
ciega?!”
Pensándolo
mejor, por alguna razón desde hace algún tiempo me he metido en problemas con
algunos de los chicos del pueblo, sobre todo cuando empiezan a actuar de forma
molesta y se ponen a alardear frente a mí. No los soporto así que evito pasar
demasiado tiempo cerca de ellos.
“Olvídalo
hermana”
Al decir
eso, Melody y Jane se giraron de nuevo a observar por la ventana, mientras
tanto terminé de preparar la cena. Preparé sopa de champiñones rojos del bosque
con pan seco, queso y espinas de dragón del silencio, esta ultima fue una de las cosas que fui a
recoger al bosque, el “Dragón del
silencio” es una pequeña flor grisácea que solo crece en esta región del
reino, cerca de la cordillera Synora
por el clima frio que hay la mayor parte del año. Se dice que le llamaron asi porque un dragón del mismo color habitaba estas tierras en el pasado. Aunque actualmente estamos en
pleno verano la temperatura no suele bajar lo suficiente, por lo que las comidas calientes como sopas y estofados siempre son bienvenidos.
Llamé a
todos a cenar, poco después Max entro de nuevo a la casa, aún tenía el cabello
un poco empapado y había retirado su armadura de cuero, mochila, capa y espada.
“La cena está
servida”
“Muchas
gracias”
Max me agradeció
y se sentó en la mesa. Cuando le serví Jane se quedó observando la comida como
un pequeño animal hambriento.
“¿Tienes
hambre Jane?”
Jane solo asintió
sin despegar su vista de la comida.
“Está
bien, pero antes ve a llamar a mamá ¿Sí?”
“Okay”
Jane corrió
hacia el cuarto de mis padres. Melody se acercó en silencio y se sentó en la
mesa. Serví la comida en cuencos de madera y tomé asiento junto a Max. Mi madre
se sentó al otro lado de Max, Jane se sentó entre melodía y yo. En ese momento pensé
que esta sería una cena tranquila cuando Jane alzó la voz.
“¿Entonces
eres un aventurero?”
“Así es”
“¿Has
peleado con dragones?
Podía ver
como a Jane se le iluminaban los ojos, ella ama las historias de aventureros
que nos contaba mi padre, supongo que al conocer a un aventurero de verdad le
ha emocionado un poco, bueno, si es que le puedo llamar aventurero a Max.
“Algo así”
Max puso
una cara incomoda con esa última pregunta, supongo que es solo reflejo de su
experiencia.
“Jane, déjalo
cenar en paz, luego podrás preguntarle lo que quieras ¡¡Y mastica bien antes de
tragar!!
Regañe a
Jane mientras empezaba a atragantarse con su comida, entiendo que está
emocionada pero no debería olvidar sus modales en la mesa. Fue entonces Melody
la que decidió decir algo.
“¿Y te vas
a casar con mi hermana?”
En ese
momento la que se empezó a ahogar con su comida fui yo. Justo cuando iba a
decir algo mi madre interrumpió con un aplauso.
“Suficiente
niñas, terminen de cenar tranquilas y dejen en paz a su hermana y a Max. Han
estado fuera todo el día y deben estar muy cansados”.
“Esta bien”
Jane y
Melody contestaron al mismo tiempo y continuaron comiendo su sopa.
“Gracias
mamá”
Sentí un
alivio de que ella interviniera, aunque no lo parece a veces sabe leer
demasiado bien el ambiente.
“Bueno,
creo que mañana será otro día para hablar y conocernos, terminen de cenar y
vayan a dormir”.
“Gracias
señora”.
“Yo me
retiraré por hoy, si ya terminaron de cenar ustedes también deben irse a dormir
niñas.
Jane y
Melody contestaron juntas con un “Oooiii~” a veces me asusta su sincronización como
gemelas.
“Buenas
noches niños”.
Mamá se
levantó de la mesa, Jane y Melody le siguieron dejándonos solos a mí y a Max.
“Tienes
una linda familia”
“Si…”
“Bueno,
creo que deberíamos ir a dormir también, mañana será un largo día, recuerda que
tenemos que planear lo que haremos con tu entrenamiento”.
“Si, lo
se, pero recuerda no decirlo en voz alta”.
“Oh, lo
siento. Bueno, me retiro a dormir”.
“Bien, mi
madre debió preparar el establo para ti mientras te bañabas, así que todo debería
estar en orden. Por cierto, mi madre se despierta temprano a ordeñar las vacas,
así que no te vayas a asustar”.
“No hay
problema, y gracias por la cena, estuvo deliciosa”.
“Descansa”.
“Tu igual”.
Max salió
hacia el establo. Cerré las puertas de la casa y entre a mi alcoba. Con todo lo
que paso hoy me siento agotada. Me recosté en mi cama y poco a poco empecé a
quedarme dormida, entonces recordé que había olvidado tomar un baño.
Normalmente no tendría problema con tomarlo ahora, pero con Max afuera en el
establo preferiría evitar malentendidos.
“Ese chico
solo me trae problemas ¡¡¡¡OUUUUUU!!!!”
Y con esas
palabras decidí que mañana sería otro día, y lentamente me quede dormida.
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